Raúl Hernández Lesmes, un plomero al servicio de sus clientes

En muchas ocasiones las profesiones eligen a las personas y esa es precisamente esa la historia de Raúl Hernández, un rolo que halló en la plomería su sentido de vida. Por: Tatiana Bahamón Méndez

49 años bien vividos es el lema de este maestro, quien se ha encargado de hacer de ellos una suma de aprendizajes constantes a partir de los aciertos, pero también de los errores.

De niño, su situación como la de muchos en nuestro país no fue fácil, pero algo que nunca faltaba en su hogar era la esperanza y las ganas de seguir luchando por un mejor mañana.

El inicio de todo

Raúl fue el segundo de cuatro hermanos y gracias a sus padres recibieron todo lo necesario para afrontar con gallardía los desafíos de la vida.

A una muy corta edad, este maestro supo lo que era trabajar; conoció el oficio de conducir medios de transporte público, carpintería y muchos más, hasta que a sus 21 años una empresa puso su mirada en él y poco después empezó a desempeñarse como ayudante de fontanería. Sí, aunque era su primera experiencia en la especialidad, bastó poco para convertirse en una de las mejores.

Raúl comenta que sus inicios fueron haciendo regatas, ayudando a instalar accesorios hidrosanitarios y haciendo todo lo que necesitara el oficial de plomería; así es como fue aprendiendo.

Los obstáculos no bloquean el camino y eso lo tenía muy claro este maestro cuando de afrontar retos se trataba; los contratiempos y errores se pueden presentar en cualquier circunstancia y lo importante siempre es permanecer firme y afrontarlos de la mejor manera.

Al inicio yo tuve varios percances porque estaba aprendiendo, pero ya después con el tiempo uno debe procurar no caer en lo mismo y mejorar” así lo señaló Raúl y con esto se refiere a siempre poner en práctica los conocimientos que adquieren y no dejarse llevar por los impulsos, pues un error en la plomería puede ser muy significativo.

La persona que creyó en él y en su talento, no dudó en darle una segunda oportunidad cuando así lo requirió, y en uno de esos vaivenes llegó un gran proyecto de plomería hidrosanitaria en un conjunto de aproximadamente 300 apartamentos.

De los conocimientos esenciales que se deben tener al trabajar en construcción horizontal según lo explica Raúl, son:

  • Interpretación de planos.
  • Sacar cantidades de obra.
  • Saber qué es una escala.

«Si partimos de algo tan básico como esto, y no sabemos cómo hacerlo, hay una gran posibilidad que el trabajo hagamos nos quede mal» Hernández Lesmes.

Fotografía: Cortesía Raúl Hernández Lesmes

Complementando su razón de ser, este maestro experto en plomería tiene la fortuna de ser padre de tres mujeres y de compartir su vida con su esposa, quien lleva en su sangre la misma pasión por el trabajo en el sector constructor.

Ella es tecnóloga de construcción y justamente en un proyecto donde ella hacía interventoría se conocieron y ahí floreció el amor, conformando poco después una familia pequeña pero llena de mucho amor.

Un aliado en capacitación

Desde el primer momento en que este rolo empezó a trabajar en plomería, supo que el compromiso de capacitarse constantemente siempre debía estar.

En medio del camino encontró en Pavco Wavin en alianza con el SENA, grandes herramientas de capacitación para fortalecer los conocimientos y habilidades en temas relacionados con la plomería, pues estas entidades han trabajado de la mano con el programa Plomero Profesional, cuyo objetivo es fortalecer la labor de los plomeros en el país de manera que les permita tener mayores oportunidades en el mercado laboral.

Por medio de este programa, Raúl se ha certificado en instalación de redes hidráulicas, interpretación de planos, e instalaciones de aparatos sanitarios, y actualmente recibe formación en redes contra incendio y equipos de bombeo.

“Mi fuerte es la plomería a nivel residencial como a nivel de urbanismo; cualquier cosa hidráulica, equipos de bombeo, red contra incendio, instalaciones de redes de acueducto y de alcantarillado” Raúl Hernández.

Los retos de un plomero

En su trayectoria ha realizado grandes proyectos, uno de ellos que cabe mencionar, ha sido el trabajo que realizó en conjunto con un contratista del acueducto de Bogotá en el que debieron cambiar una válvula en la planta Vitelma que tenía más de 50 años de instalada.

De igual manera los retos no dan espera “Para mí la situación más compleja que uno como plomero quizá puede llegar a tener es cuando entregan una construcción nueva que presentan fisuras y averías por el asentamiento del terreno. Es complejo entrar a corregir desde el ámbito de fontanero porque cada asentamiento puede dañar las tuberías” señala.

¿Cuál es la mejor forma que hay para afrontar todos los desafíos que depara el oficio? Para Raúl sin duda alguna es poner en práctica los conocimientos adquiridos. Él por iniciativa propia se ha capacitado para prestar un mejor servicio a las personas que así lo requieran, pues el mercado se ha ido dinamizando y las grandes empresas buscan ese tipo de perfiles.

“Mi más grande proyección es seguir siendo un gran papá y ser reconocido por mi labor de plomero en el sector”.

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