La selección asiática empezó abajo en el marcador, pero no se rajó. Con goles de Hwang In-beom y Oh Hyeon-gyu, Corea del Sur venció 2-1 a Chequia y quedó junto a México en la parte alta del Grupo A.
En una obra, como en el fútbol, hay momentos en los que toca corregir sobre la marcha. Y eso fue exactamente lo que hizo Corea del Sur en Guadalajara: recibió el golpe, revisó la estructura, ajustó la mezcla y terminó entregando un resultado firme.
Chequia se fue arriba con un gol de cabeza de Ladislav Krejci al minuto 58, aprovechando una de sus principales herramientas: la potencia en el juego aéreo. Pero Corea del Sur no bajó los brazos. Al contrario, empezó a mover mejor el balón, encontró espacios y le dio vuelta al partido con autoridad.
El 2-1 final dejó a los coreanos con tres puntos en el Grupo A, igualando a México, que había vencido 2-0 a Sudáfrica en el partido inaugural.
Clic para ver los resultados en tiempo real del Mundial 2026Chequia pegó primero con juego aéreo
El primer tiempo fue cerrado, con pocas emociones y mucho estudio. Ambos equipos cuidaron el terreno, pero ninguno logró romper el marcador antes del descanso.
En el segundo tiempo, Chequia encontró la ventaja al minuto 58. Tras un buen centro al área, Ladislav Krejci ganó por arriba y mandó un cabezazo sólido para poner el 1-0.
Fue una jugada muy de obra gruesa: altura, fuerza y precisión. Los europeos aprovecharon su talla y por un momento parecía que podían levantar un muro difícil de tumbar.
Corea ajustó la mezcla y empató rápido
Pero Corea del Sur no dejó que el golpe se secara. Apenas ocho minutos después, al 66, Hwang In-beom apareció con una gran acción individual. Se metió entre los centrales checos, enfrentó la salida del arquero y definió con un toque preciso para el 1-1.
Ahí cambió el partido.
Corea empezó a jugar con más confianza, a presionar mejor y a encontrar caminos por dentro. Fue como cuando en obra se corrige una dosificación a tiempo: el trabajo empieza a rendir mejor y el acabado se ve distinto.
Oh Hyeon-gyu puso el remate final
Al minuto 80 llegó el golpe definitivo. Oh Hyeon-gyu apareció en el momento justo y marcó el 2-1 para completar la remontada surcoreana.
Chequia intentó reaccionar y estuvo cerca del empate, pero el arquero coreano respondió cuando más lo necesitaban. Esa atajada fue como el último refuerzo antes de entregar la obra: clave para que nada se viniera abajo.
Con el pitazo final, Corea del Sur celebró una victoria trabajada, sufrida y merecida. No fue un partido fácil, pero sí uno que premia a los equipos que saben insistir.
Así queda el Grupo A
Con este resultado, Corea del Sur suma tres puntos y se ubica junto a México en la parte alta del Grupo A. Chequia, por su parte, queda sin puntos, al igual que Sudáfrica, y tendrá que recuperar terreno en la próxima jornada.
Resultado: Corea del Sur 2-1 Chequia
Goles de Corea del Sur: Hwang In-beom, minuto 66; Oh Hyeon-gyu, minuto 80
Gol de Chequia: Ladislav Krejci, minuto 58
Sede: Estadio de Guadalajara
Grupo: A

La lectura del maestro: nunca entregue una obra a medio ajustar
Este partido dejó una enseñanza clara para la cancha y para la obra: cuando algo no sale bien al comienzo, la solución no es correr sin pensar, sino ajustar bien.
Corea del Sur recibió el primer golpe, pero no perdió el orden. Corrigió, insistió y terminó encontrando el resultado. En construcción pasa lo mismo: si la superficie no está bien preparada, si la mezcla no tiene la proporción correcta o si se aplica el producto sin revisar las condiciones, el acabado puede fallar.
Por eso el maestro sabe que cada paso cuenta: preparar la base, elegir el producto adecuado, respetar tiempos de aplicación y hacer el remate con cuidado. Ahí es donde soluciones como las de Mapei ayudan a trabajar con más respaldo, desde adhesivos y boquillas hasta morteros técnicos, selladores e impermeabilizantes.
Porque en fútbol y en construcción hay una regla que no falla: el que corrige a tiempo, entrega mejor.
Corea del Sur no dejó fraguar la ventaja de Chequia. La picó, la niveló y terminó levantando una remontada con acabado mundialista.