En la industria metalmecánica y de recubrimientos, sellar juntas metálicas antes del pintado no es un detalle menor: es lo que define la durabilidad, la estética final y la protección contra filtraciones o vibraciones. A lo largo de distintos proyectos —desde cabinas metálicas hasta carrocerías y piezas preparadas para pintura en polvo— he trabajado con selladores de curado térmico que exigen precisión en la aplicación y disciplina en el proceso.