John Deere estrena una generación de excavadoras desarrollada con ingeniería propia: DEX 210 P, 230 P y 260 P. SmartGrade 2D, SmartWeigh, cercas virtuales, joysticks programables, cámaras, conectividad y soporte remoto forman parte de una máquina cuyo cambio más importante podría no estar en la potencia, sino en la forma como el operador trabaja.
Hay una manera sencilla de saber si una tecnología para maquinaria pesada realmente sirve.
No hay que mirar primero la ficha técnica.
Hay que sentarse en la cabina.
Porque una innovación empieza a tener sentido cuando le permite al operador hacer mejor algo que todos los días resulta difícil: alcanzar una cota sin excavar de más, controlar cuánto material está cargando, reducir un punto ciego, cambiar la respuesta de un implemento o recibir ayuda sin esperar horas a que llegue un técnico.

Esa es precisamente la conversación que abre la nueva generación de excavadoras John Deere DEX.
La compañía presentó inicialmente tres modelos: DEX 210 P, DEX 230 P y DEX 260 P, fabricados en Indaiatuba, Brasil, para atender el mercado latinoamericano. Se trata de las primeras excavadoras de esta nueva familia desarrolladas con tecnología e ingeniería propias de John Deere y llegan después de más de 165.000 horas de pruebas alrededor del mundo.
A La Obra Maestros conoció en Brasil esta nueva generación y decidió analizarla desde el lugar donde finalmente se define buena parte de su productividad: el asiento del operador.
Porque una excavadora puede ser comprada por una empresa, administrada por un gerente y monitoreada desde una oficina.
Pero quien transforma esa inversión en trabajo terminado sigue teniendo dos joysticks frente a él.
DEX no es simplemente otra actualización de excavadora

El punto de partida ayuda a entender el tamaño de la apuesta de John Deere.
DEX viene de Deere Excavators y marca una nueva plataforma sobre la cual la compañía comenzará a desarrollar su portafolio de excavadoras.
Darlon Destri, gerente de Producto de Excavadoras de John Deere, fue particularmente claro durante la presentación realizada en Indaiatuba: la DEX “no es una actualización, sino un concepto nuevo de equipo”, traducción de su declaración original en portugués.
Y hay una segunda parte todavía más importante para A La Obra Maestros: Destri explicó que el foco está en el operador y en tecnologías diseñadas para ser fáciles de utilizar durante su jornada.

Darlon Destri | Gerente de Producto de Excavadoras, John Deere
Mensaje clave para el operador: la transformación de DEX no parte de hacer más complicada la excavadora, sino de usar la tecnología para simplificar su operación.
Y ese enfoque resulta particularmente interesante en un momento en el que operar maquinaria pesada empieza a significar algo distinto.
Antes, gran parte de la experiencia estaba concentrada en la sensibilidad de las manos, el oído, la referencia visual y las horas acumuladas.
Todo eso sigue siendo importante.
Pero ahora aparecen en la cabina referencias digitales, datos, configuraciones electrónicas, sensores, cámaras y sistemas de asistencia.
El oficio no desaparece.
Evoluciona.
¿Qué cambia realmente para el operador de una John Deere DEX?

La respuesta corta es: la máquina comienza a ayudarle a tomar algunas decisiones que antes dependían casi exclusivamente de la experiencia y de referencias externas.
Uno de los mejores ejemplos es SmartGrade 2D.
El sistema utiliza referencias digitales del terreno para asistir al operador durante determinados movimientos de excavación y ayudarlo a trabajar con mayor precisión. John Deere plantea que esta tecnología puede contribuir a reducir retrabajos, desperdicio de material y tiempos de ejecución.
Piense en una tarea cotidiana.
Hay que llegar a una profundidad determinada.
Un operador experimentado desarrolla con los años una capacidad extraordinaria para leer la máquina y el terreno. Aun así, cuando se requiere precisión, tradicionalmente intervienen referencias externas, verificaciones y correcciones.
Con sistemas de asistencia como SmartGrade 2D, parte de esa información llega directamente a la cabina.
Eso no convierte al operador en espectador.
Lo convierte en un operador mejor informado.
SmartGrade 2D: excavar bien también significa no excavar de más

En movimiento de tierra, pasarse también cuesta.
Si se retira material por debajo del nivel necesario, alguien tendrá que corregirlo. Puede implicar relleno, transporte, compactación, nuevas mediciones y tiempo.
Por eso precisión y productividad están más relacionadas de lo que parece.
SmartGrade 2D busca ayudar al operador a mantenerse dentro de las referencias establecidas para la tarea.
El sistema puede asistir determinados movimientos mientras el operador conserva el control del trabajo.
Aquí aparece una distinción importante.
La automatización de esta generación no busca sacar al trabajador de la cabina.
Busca reducir determinadas cargas operativas para que pueda concentrarse mejor en ejecutar el trabajo.
La falta de buenos operadores también está acelerando la tecnología

Ese punto conecta directamente con una preocupación del mercado internacional.
Durante la presentación de DEX, Adilson Butzke, director de Ventas y Canales de John Deere, señaló la escasez de operadores como uno de los desafíos globales que enfrenta actualmente la industria de maquinaria. También planteó la necesidad de pasar de simplemente recopilar información a integrar los datos para conseguir operaciones más productivas.
Esto cambia bastante la manera de mirar la automatización.
No necesariamente estamos frente a tecnología desarrollada para reemplazar al operador.
Parte de ella también responde a una realidad más inmediata: hay que conseguir que las personas disponibles puedan trabajar con mayor precisión, productividad y seguridad.

La mirada de Adilson Butzke | Director de Ventas y Canales, John Deere
Para el operador, la digitalización tiene valor cuando la información deja de ser simplemente un dato almacenado y empieza a ayudarle a ejecutar mejor el trabajo.
Esto también representa una oportunidad para el trabajador.
Porque si las máquinas incorporan cada vez más tecnología, el operador que aprenda a utilizarla puede aumentar el valor de su conocimiento.
Manejar bien seguirá siendo fundamental.
Pero manejar bien una máquina conectada, configurable y asistida puede convertirse en una competencia laboral adicional.
SmartWeigh: el operador también empieza a trabajar con datos de producción

Otra de las funciones incorporadas es SmartWeigh™.
El sistema mide en tiempo real el material desplazado por la excavadora y permite tener mayor control sobre los volúmenes movilizados y la productividad.
¿Qué significa eso en campo?
Que la persona dentro de la cabina empieza a recibir información que tradicionalmente estaba separada del acto de operar.
Ya no necesariamente tiene que limitarse a saber cuántos ciclos realizó.
Puede existir una referencia sobre cuánto material está moviendo.
Eso crea una relación diferente entre operador, máquina y producción.
Un jefe de maquinaria puede analizar rendimiento.
La empresa puede comparar información.
Y el operador puede empezar a entender mejor cómo sus decisiones afectan el resultado del turno.
La excavadora deja de ser solamente una máquina que ejecuta trabajo y empieza también a producir información sobre ese trabajo.
Las cercas virtuales llevan una nueva capa de seguridad a la cabina

Una excavadora puede trabajar muy cerca de edificios, paredes, redes, vehículos, otros equipos y personas.
Y cuando una máquina de más de 20 toneladas gira, el margen para equivocarse no es precisamente generoso.
Las DEX incorporan un sistema de Cercas Virtuales que permite establecer límites digitales de operación para ayudar a evitar contactos con determinados obstáculos, estructuras o zonas restringidas.
También existe un Control Inteligente que asiste movimientos del brazo, la pluma y el cucharón, además de sistemas de visión y detección de obstáculos.
Pero conviene evitar una mala interpretación.
Una cerca virtual no reemplaza una obra organizada.
Una cámara no sustituye una inspección.
Un sensor no sustituye la comunicación entre los trabajadores.
Y ninguna automatización convierte en seguro un procedimiento incorrecto.
Lo que estas herramientas pueden hacer es agregar una barrera adicional dentro de un sistema de trabajo seguro.
Thomas Spana: tecnología que el operador pueda utilizar desde el primer día
La filosofía con la que John Deere está presentando DEX aparece claramente en las palabras de Thomas Spana, gerente de Marketing de la División de Construcción para América Latina.

“Sus soluciones son intuitivas, fáciles de utilizar y permiten a cualquier operador mejorar la precisión, la seguridad y la productividad desde el primer día”.
Thomas Spana, gerente de Marketing de la División de Construcción de John Deere para América Latina.
La frase toca un asunto central.
Durante años, una parte de la tecnología aplicada a maquinaria pesada podía terminar subutilizada porque aprender a configurarla resultaba difícil o porque la operación cotidiana llevaba al trabajador a recurrir a lo que ya conocía.
DEX intenta reducir esa distancia.
La tecnología sirve de poco si está instalada en la máquina pero el trabajador prefiere no tocarla.
La cabina de la DEX es prácticamente un centro de comando

Para entender por qué John Deere insiste tanto en la experiencia del operador hay que entrar a la cabina.
Fue completamente rediseñada.
Las DEX pueden incorporar pantallas táctiles G5 de 10 o 12 pulgadas, junto con el CommandArm™, que concentra controles de operación al alcance del trabajador.
Pero uno de los cambios particularmente relevantes son los joysticks electrohidráulicos programables.
El operador puede personalizar determinados comandos según sus preferencias y de acuerdo con la aplicación que realizará.
Además, la gestión electrohidráulica permite ajustar desde la cabina parámetros como caudal y presión hidráulica para diferentes implementos.
Eso significa que aprender a operar esta generación va más allá de mover correctamente las palancas.
También implica aprender a configurar la máquina.
Y esa podría convertirse en una diferencia importante entre dos operadores trabajando con exactamente el mismo equipo.
Uno puede simplemente manejarla.
El otro puede entenderla.
Ergonomía: el cuerpo también forma parte de la productividad
Hay otra variable que muchas veces se ignora al hablar de maquinaria pesada: las horas que una persona permanece sentada dentro de una cabina.
John Deere incorporó asientos con múltiples regulaciones y, según configuración, calefacción y ventilación, además de mejoras en aire acondicionado, conectividad Bluetooth y un sistema de arranque mediante contraseña individual.
La comodidad no debe confundirse con lujo.
Una buena posición de trabajo, controles accesibles, climatización adecuada y visibilidad tienen una relación directa con la experiencia durante jornadas prolongadas.
La productividad tampoco consiste simplemente en hacer que una máquina se mueva más rápido.
Consiste en conseguir que máquina y persona puedan sostener un buen desempeño durante la jornada.
Una excavadora fabricada en Brasil para el trabajo pesado de Latinoamérica
Aquí entra otra voz importante dentro de esta historia.
Luis Bonan asumió en 2026 la dirección de la planta Construction & Forestry de John Deere en Indaiatuba, precisamente la unidad desde donde se fabrican las DEX para la región.
La planta brasileña no es solamente el lugar donde se ensamblan las máquinas.
Es parte fundamental de la estrategia mediante la cual John Deere quiere abastecer el mercado latinoamericano con la nueva plataforma.
Las excavadoras fueron validadas en diferentes países y aplicaciones y superaron las 165.000 horas de pruebas antes de llegar comercialmente al mercado.

La mirada de Luis Bonan | Factory Manager, John Deere Construction & Forestry, Indaiatuba
Desde manufactura, el desafío no termina cuando una excavadora sale de la línea. Para el operador, calidad significa recibir una máquina consistente, preparada para soportar jornadas exigentes y capaz de entregar la misma respuesta que espera cada vez que entra a la cabina.
Hay cifras que ayudan a dimensionar el trabajo realizado sobre durabilidad.
John Deere señala que los chasis y las estructuras frontales utilizan acero estructural de alta resistencia.
El nuevo sistema de pasadores y bujes puede incrementar hasta cinco veces la vida útil de esos componentes.
El tren de rodaje aumentó su durabilidad en 20 % y los cucharones incorporan cambios de diseño y materiales con los que la marca asegura una prolongación de vida útil de hasta 12 %.
Hay que leer esas cifras correctamente.
No significan que toda la excavadora dure cinco veces más.
El incremento de hasta cinco veces corresponde específicamente al sistema de pasadores y bujes.
Esa precisión importa.
Especialmente cuando detrás del rendimiento de una máquina hay un trabajador que rápidamente aprende a distinguir entre una promesa comercial y una máquina que realmente soporta la obra.
¿Qué pasa cuando el operador necesita ayuda y el técnico está lejos?
Probablemente esta sea una de las características que más puede cambiar el día a día.
DEX incorpora Remote Display Access o RDA.
Con autorización y mediante las herramientas correspondientes, personal técnico puede visualizar remotamente la pantalla que está viendo el operador.
Eso permite acompañarlo frente a determinados ajustes, configuraciones o incidencias.
También existe Remote Display Control o RDC, con posibilidades de configuración remota bajo autorización del operador.
La diferencia puede parecer pequeña hasta que una excavadora está parada a varios kilómetros del técnico más cercano.
Antes, una conversación podía ser algo así:
“Me apareció un símbolo amarillo”.
“¿Cuál?”
“No sé. Como una rueda con una flecha”.
Con acceso remoto, el soporte técnico puede partir de la misma información que está viendo el operador.
Y eso reduce una de las peores variables de cualquier maquinaria pesada:
el tiempo muerto.
Marcus Bicudo: la posventa entra también a la cabina
La tecnología DEX hace que la relación entre operador y posventa sea cada vez más cercana.
Marcus Bicudo, actualmente responsable regional de Aftermarket & Customer Support de John Deere, representa precisamente ese lado de la operación: qué ocurre después de que la máquina ha sido comprada y comienza a acumular horas.
Todas las DEX están conectadas al John Deere Operations Center™, desde donde pueden realizarse monitoreo remoto, análisis de información, diagnósticos y soporte técnico.

La mirada de Marcus Bicudo | Region Manager, Aftermarket & Customer Support, John Deere
Para el operador, una máquina conectada significa que el soporte puede comenzar antes de que llegue físicamente un técnico. La información de operación puede ayudar a diagnosticar, orientar y anticipar necesidades que antes solo se descubrían cuando el problema ya había detenido el equipo.
Y esto podría modificar incluso algunos hábitos del operador.
Escuchar la máquina seguirá siendo importante.
Revisarla seguirá siendo importante.
La inspección preoperacional seguirá siendo importante.
Pero cada vez habrá más información disponible para complementar esas prácticas.
El buen operador del futuro probablemente tendrá que aprender a reconocer no solamente un ruido extraño.
También una alerta, una tendencia y un dato fuera de comportamiento normal.
Más cámaras para entender qué ocurre alrededor de la máquina
La visibilidad es uno de los grandes desafíos de cualquier excavadora.
Hay zonas que sencillamente no pueden observarse directamente desde el asiento.
La nueva generación puede equiparse opcionalmente con un sistema de cuatro cámaras distribuidas alrededor de la máquina.
John Deere también incorporó iluminación LED de trabajo para mejorar las condiciones durante operación nocturna.
Son herramientas particularmente útiles en frentes donde coinciden trabajadores, volquetas, maquinaria y estructuras.
Pero nuevamente aparece la misma filosofía.
Tecnología como asistencia.
No tecnología como permiso para bajar la guardia.
La excavadora se está convirtiendo en una plataforma para diferentes trabajos
La versatilidad también forma parte del cambio.
Las DEX pueden configurarse con acople rápido hidráulico y diferentes líneas hidráulicas auxiliares para trabajar con implementos especializados.
En términos prácticos, significa que una misma máquina puede asumir diferentes aplicaciones dependiendo de su configuración.
Y vuelve a aumentar la importancia del operador.
Porque cambiar de implemento no consiste únicamente en conectar otra herramienta.
Hay que conocer los parámetros correctos.
Entender caudal.
Entender presión.
Reconocer limitaciones.
Verificar el acople.
Y confirmar que la configuración corresponda al trabajo que se realizará.
Una máquina más versátil también exige más conocimiento.
Tiago Moreira: cuando operar mejor también mejora el negocio
La otra dimensión de esta historia está en las operaciones de los grandes clientes.
Tiago Moreira, Corporate Business Manager de John Deere, trabaja precisamente en esa intersección entre maquinaria, necesidades operacionales y desempeño de las organizaciones que utilizan estos equipos.
Desde esa perspectiva, la productividad no puede reducirse a conseguir que cada ciclo sea unos segundos más rápido.
Una operación rentable depende de producción, combustible, utilización, mantenimiento, disponibilidad, precisión y retrabajo.

La mirada de Tiago Moreira | Corporate Business Manager, John Deere
Para el operador, cada movimiento cuenta dentro de un sistema mayor. Trabajar con precisión, aprovechar correctamente la tecnología y cuidar el equipo no solo mejora su turno: termina impactando la productividad y el costo de toda la operación.
Esta es probablemente una de las transformaciones más interesantes que trae la conectividad.
El trabajador puede ver su excavadora.
El gerente puede empezar a ver la operación completa.
¿DEX hará que cualquiera pueda convertirse en buen operador?
No.
Y decir lo contrario sería subestimar el oficio.
La tecnología puede ayudar a reducir determinadas barreras de aprendizaje.
Puede mostrar una referencia.
Puede limitar un movimiento.
Puede ayudar a pesar material.
Puede mostrar una cámara.
Puede orientar una excavación.
Puede incluso permitir que un técnico vea remotamente la misma pantalla.
Pero ninguna de esas herramientas desarrolla automáticamente criterio.
Un buen operador sabe que cada suelo se comporta distinto.
Entiende la estabilidad de la máquina.
Lee el entorno.
Reconoce cuándo no debe realizar un movimiento.
Sabe que una excavadora no trabaja aislada del resto de la obra.
Y aprende cuándo confiar en una asistencia y cuándo detenerse para verificar.
Por eso la tecnología no necesariamente disminuye el valor del conocimiento.
Puede hacer exactamente lo contrario.
Puede hacer todavía más valioso al operador que se capacita.
¿Qué tendría que aprender un operador antes de trabajar con una DEX?
Probablemente el cambio más importante no sea aprender más botones.
Sea aprender una nueva lógica.
Un operador que reciba una DEX debería comprender cómo configurar sus joysticks, cómo funcionan las referencias de SmartGrade 2D, qué información entrega SmartWeigh, cómo se establecen los límites de las cercas virtuales, qué significan las alertas y cámaras, cómo seleccionar los parámetros hidráulicos correspondientes a cada implemento y cómo funcionan los mecanismos de soporte remoto.
Todo ello debe realizarse mediante la capacitación correspondiente, los procedimientos definidos por la empresa y la documentación oficial del fabricante.
La facilidad de uso no debe convertirse en exceso de confianza.
Una excavadora puede ser intuitiva.
Sigue siendo maquinaria pesada.
De operador de máquina a operador de tecnología
Aquí puede estar el cambio de fondo.
Durante mucho tiempo, hablar de un gran operador era hablar principalmente de alguien capaz de mover una máquina con suavidad, rapidez y precisión.
Eso seguirá siendo cierto.
Pero empieza a ser insuficiente.
El operador de la próxima década probablemente tendrá que interpretar información digital, configurar implementos, trabajar con referencias electrónicas, comprender indicadores productivos y comunicarse con sistemas remotos de soporte.
Tiene que conservar el oído del operador tradicional.
Pero agregarle habilidades digitales.
No es poca cosa.
Puede significar una transformación real en las oportunidades laborales y de capacitación de quienes hoy viven de operar maquinaria pesada.
¿Cuándo llegan las excavadoras John Deere DEX a Latinoamérica?
John Deere informó que los modelos DEX 210 P, 230 P y 260 P estarán disponibles para el mercado latinoamericano a partir de septiembre de 2026.
Thomas Spana explicó además que estos primeros modelos representan el comienzo de una transición más amplia del portafolio de excavadoras de la compañía hacia DEX, incluyendo en el futuro otras categorías de tamaño. También adelantó que tecnologías presentes en esta plataforma comenzarán a migrar hacia otros productos.
Esto hace que el lanzamiento sea más importante que la presentación de tres máquinas.
DEX puede estar mostrando cómo será buena parte del portafolio de construcción de John Deere hacia adelante.
¿Cuándo llega John Deere DEX a Colombia?
El anuncio corporativo establece disponibilidad regional para Latinoamérica desde septiembre, pero no especifica en el comunicado una fecha exacta de comercialización en Colombia ni cuáles configuraciones estarán disponibles inicialmente en el país.
Por eso la información sobre llegada, equipamiento, opciones de SmartGrade, SmartWeigh, cámaras, implementos y precios debe confirmarse con la red autorizada de John Deere para Colombia.
Esa diferencia es importante porque una DEX puede variar considerablemente dependiendo de su configuración.
DEX 210 P, 230 P y 260 P: ¿qué tamaño tiene cada excavadora?
La nueva generación comienza con tres modelos.
Como referencia, el catálogo latinoamericano publicado actualmente por John Deere presenta las siguientes cifras para las versiones P correspondientes. La configuración final, equipamiento, pesos y disponibilidad pueden cambiar según país y especificación de la máquina, por lo que deben verificarse con el distribuidor antes de tomar una decisión de compra.
| Modelo | Potencia neta publicada | Profundidad máxima de excavación | Peso de funcionamiento publicado |
|---|---|---|---|
| John Deere 210 P | 119 kW / 159 hp | 6,67 m | 23.560 kg |
| John Deere 230 P | 127 kW / 170 hp | 6,65 m | 23.950–25.200 kg |
| John Deere 260 P | 151 kW / 202 hp | 7,19–7,79 m | 25.650–27.400 kg |
La pregunta correcta, sin embargo, no es simplemente cuál tiene más potencia.
Para escoger una excavadora hay que revisar el tipo de trabajo, volumen de producción esperado, profundidad necesaria, alcance, capacidad de elevación, implementos, condiciones del terreno, transporte del equipo, consumo, soporte técnico y costo total de operación.
La máquina más grande no siempre es la máquina correcta.
Preguntas rápidas sobre John Deere DEX
¿Qué significa DEX?
DEX significa Deere Excavators y corresponde a la nueva generación de excavadoras desarrollada por John Deere.
¿Cuáles son los primeros modelos?
Los primeros modelos anunciados son John Deere DEX 210 P, 230 P y 260 P.
¿Dónde se fabrican?
Para el mercado latinoamericano se producen en la planta de John Deere en Indaiatuba, Brasil.
¿Qué es SmartGrade 2D?
Es un sistema de asistencia a la excavación que utiliza referencias digitales para ayudar al operador a trabajar con mayor precisión.
¿Qué hace SmartWeigh?
Permite medir en tiempo real el material movilizado durante la operación.
¿Para qué sirven las cercas virtuales?
Permiten establecer límites digitales de movimiento para ayudar a evitar contactos con determinadas estructuras, obstáculos o zonas restringidas.
¿DEX puede tener cámaras?
Sí. Dependiendo de la configuración, puede incorporar un conjunto de cuatro cámaras para ampliar la visibilidad alrededor de la excavadora.
¿Puede un técnico ver remotamente la pantalla?
Sí. Las tecnologías RDA y RDC permiten diferentes niveles de asistencia y configuración remota bajo los mecanismos de autorización previstos por John Deere.
¿DEX reemplaza la experiencia del operador?
No. Las funciones son sistemas de asistencia. La formación, experiencia, inspección y cumplimiento de los procedimientos de seguridad continúan siendo indispensables.
La mejor tecnología de DEX podría seguir siendo el operador
Después de revisar SmartGrade, SmartWeigh, pantallas G5, cámaras, cercas virtuales, controles electrohidráulicos, datos, conectividad y soporte remoto, es fácil caer en la tentación de pensar que la historia de DEX trata sobre automatización.
Solo en parte.
La historia más interesante puede ser otra.
Qué ocurre cuando toda esa tecnología llega finalmente a las manos de una persona que sabe utilizarla.
John Deere está construyendo excavadoras capaces de asistir más tareas.
Pero sigue existiendo alguien que debe leer el terreno.
Alguien debe vigilar a los trabajadores que están alrededor.
Alguien debe sentir cómo responde el implemento.
Alguien debe reconocer que una maniobra no es segura.
Alguien tiene que decidir cuándo continuar y cuándo detenerse.
Ese alguien sigue siendo el operador.
La diferencia es que ahora tiene más herramientas para hacerlo.
Y quizá ese sea el verdadero salto de DEX:
no una excavadora que necesite menos al operador, sino una excavadora que puede permitirle a un buen operador hacer mucho más.