Después de un terremoto comienza otra tarea enorme: reparar, recuperar y reconstruir bien.
En ese proceso, maestros de obra y contratistas tendrán un papel fundamental. Serán muchas veces los primeros en llegar a una vivienda, observar los daños, retirar materiales deteriorados y ejecutar las reparaciones indicadas.
Pero después de un sismo hay una regla que no se puede olvidar:
una grieta no se debe tapar simplemente porque se ve fea. Primero hay que entender qué la produjo.
Una abertura puede estar solamente en el pañete o el acabado, pero también puede ser la manifestación de un movimiento en un muro, una viga, una columna, una cimentación o una conexión estructural.
Por eso, antes de sacar la masilla, el mortero o el sellador, hay que hacer algo mucho más importante: leer el daño.
¿Fisura o grieta? El ancho no cuenta toda la historia
En obra solemos hablar de fisuras cuando las aberturas son pequeñas y de grietas cuando son mayores.
Sin embargo, después de un terremoto el ancho por sí solo no determina qué tan peligroso es un daño.
También importa:
- dónde apareció;
- qué elemento está afectado;
- hacia dónde avanza;
- si atraviesa solamente el acabado o todo el muro;
- si existe desplazamiento entre los dos lados;
- si continúa creciendo;
- y si alrededor hay deformaciones, desprendimientos o pérdida de apoyo.
Una fisura muy delgada en una columna merece más atención que una grieta relativamente ancha únicamente en un pañete.
Primero identifique el elemento. Después mida la abertura.
1. Antes de reparar, haga una inspección de cinco minutos
Cuando llegue a una vivienda afectada, no empiece inmediatamente a demoler o resanar.
Realice primero un recorrido general.
Mire desde afuera
Observe:
- inclinaciones visibles;
- muros desplazados;
- cubiertas que hayan perdido apoyo;
- fachadas separadas;
- grietas diagonales importantes;
- asentamientos del terreno;
- elementos que puedan desprenderse.
Si encuentra una condición que pueda poner en peligro a las personas, no continúe trabajando debajo o junto al elemento afectado.
Luego revise el interior
Busque daños en:
- columnas;
- vigas;
- muros estructurales;
- mampostería;
- placas;
- escaleras;
- cubiertas;
- uniones entre muros;
- encuentros de muro y placa;
- puertas y ventanas;
- pisos.
Una puerta que repentinamente no cierra, un piso que cambió de nivel o un muro que perdió verticalidad también pueden contar parte de la historia.
2. Aprenda a reconocer dónde está realmente la grieta
No todas las grietas significan lo mismo.
Grietas únicamente en pintura, estuco o pañete
Normalmente son las de menor preocupación cuando:
- permanecen solamente en el acabado;
- el muro detrás está íntegro;
- no existe desplazamiento;
- no continúan creciendo;
- no están asociadas con deformaciones.
Una vez descartado un problema mayor, pueden repararse como un daño de acabado.
Grietas en mampostería
Aquí hay que mirar con más cuidado.
Preste especial atención cuando encuentre:
- grietas diagonales;
- grietas en forma de escalera siguiendo las juntas del ladrillo o bloque;
- separaciones entre dos muros;
- separación entre muro y columna;
- bloques o ladrillos partidos;
- grietas que atraviesan el muro;
- pérdida de verticalidad.
El patrón de la grieta puede ser tan importante como su ancho.
Grietas en columnas
Una columna afectada después de un sismo no es un simple trabajo de resane.
Son señales de especial atención:
- grietas diagonales;
- concreto triturado;
- pérdida de secciones de concreto;
- acero expuesto;
- barras deformadas;
- desplazamientos;
- daños cerca de las uniones entre vigas y columnas.
No las cubra simplemente con mortero para que “no se vean”.
Primero debe existir una evaluación técnica.
Grietas en vigas
Revise especialmente:
- los extremos de las vigas;
- la unión con las columnas;
- grietas diagonales;
- desprendimientos de concreto;
- pérdida de apoyo;
- deformaciones.
Cuando una grieta compromete un elemento estructural, la reparación debe responder a un diagnóstico y una solución previamente definida por el profesional responsable.
3. Hay cuatro cosas que todo maestro debería registrar
El celular puede convertirse en una herramienta técnica muy útil durante la reconstrucción.
Antes de intervenir una grieta:
1. Fotografíela
Tome una fotografía general para saber dónde se encuentra y otra cercana para observar el daño.
2. Mídala
Utilice una regla, galga o medidor de fisuras cuando sea posible.
Anote el ancho aproximado en el mismo punto de referencia.
3. Márquela
Puede marcar discretamente los extremos y escribir la fecha de observación.
4. Revísela nuevamente
Si la abertura aumenta con los días, aparece una nueva ramificación o existe desplazamiento, el daño sigue activo y necesita evaluación.
No borre la evidencia antes de que pueda ser analizada.
4. Cinco patrones que deben encender la alarma
Más que memorizar milímetros, un buen maestro aprende a reconocer patrones.
1. Grieta diagonal
Especialmente importante cuando atraviesa mampostería, columnas, vigas o zonas cercanas a puertas y ventanas.
2. Grieta pasante
Una grieta pasante es aquella que atraviesa el espesor del elemento.
No se define por tener 1, 2 o 5 milímetros.
3. Desplazamiento
Si un lado de la grieta quedó más adelante, más arriba o más abajo que el otro, hay movimiento que debe investigarse.
4. Elemento inclinado o deformado
Muros fuera de plomo, pisos desnivelados, vigas deformadas o cubiertas desplazadas requieren especial atención.
5. Daño que continúa creciendo
Si ayer tenía una dimensión y hoy tiene otra, no estamos viendo solamente la cicatriz del terremoto: puede existir un movimiento que continúa.
5. ¿Cuándo el maestro debe detenerse y pedir evaluación profesional?
Saber parar también es saber construir.
Solicite evaluación de un profesional competente cuando encuentre, entre otras señales:
- daños en columnas, vigas o muros estructurales;
- concreto triturado o acero de refuerzo expuesto;
- muros inclinados;
- grietas diagonales importantes;
- grietas pasantes acompañadas de desplazamiento;
- pérdida de apoyo de vigas o cubiertas;
- asentamientos o hundimientos;
- separación importante entre elementos;
- grietas que están aumentando;
- varios daños concentrados en una misma zona;
- dudas sobre la estabilidad de la edificación.
El maestro identifica, registra y reporta. El diagnóstico estructural y la solución correspondiente deben quedar en manos del profesional facultado para hacerlo.
6. ¿Cuándo sí puede comenzar una reparación?
Solamente cuando ya esté claro qué produjo el daño y qué intervención corresponde.
Dependiendo del diagnóstico, una solución podría involucrar:
- reparación de pañetes y acabados;
- sellado de fisuras no estructurales;
- reposición de juntas;
- reparación localizada de mampostería;
- sustitución de piezas dañadas;
- inyección de determinados tipos de fisuras;
- reconstrucción de sectores de muro;
- refuerzo de elementos;
- encamisados u otras técnicas estructurales.
Pero atención:
que una técnica exista no significa que pueda utilizarse en cualquier grieta.
Materiales, procedimiento, preparación de superficies y sistema de reparación deben corresponder al elemento, al tipo de daño y a la especificación definida para la intervención.
La reconstrucción no consiste en esconder las huellas del terremoto. Consiste en recuperar correctamente el desempeño de la vivienda.
7. El error que debemos evitar durante la reconstrucción
Después de una emergencia existe presión.
Hay familias que quieren regresar rápidamente a sus viviendas. Hay muchas obras por atender. Hay urgencia por conseguir materiales y mano de obra.
Precisamente por eso aparece un riesgo:
reparar rápido lo que primero debería diagnosticarse.
Pintar sobre una grieta no la elimina.
Rellenarla tampoco explica por qué apareció.
Y reconstruir un elemento exactamente como estaba antes puede significar repetir una vulnerabilidad que ya quedó en evidencia.
Una buena reconstrucción debe preguntarse:
¿por qué falló y cómo evitamos que vuelva a ocurrir?
8. El kit básico del maestro para inspeccionar antes de intervenir
Además de sus elementos de protección personal, durante los trabajos de recuperación resulta útil llevar:
- cinta métrica;
- regla o medidor de fisuras;
- nivel o plomada;
- linterna;
- marcador;
- libreta;
- celular con cámara;
- elementos para señalizar y aislar zonas inseguras.
No necesita convertir la obra en un laboratorio.
Necesita observar de manera ordenada y dejar evidencia de lo encontrado.
9. Una regla sencilla para llevar a cada obra
Antes de reparar pregúntese:
¿Dónde está la grieta?
¿Qué elemento afecta?
¿Hacia dónde va?
¿Atraviesa el elemento?
¿Hay desplazamiento?
¿Está creciendo?
¿Hay otros daños alrededor?
Si alguna respuesta le genera dudas sobre la estabilidad de la construcción:
no la tape. Repórtela.
Reconstruir también es cuidar
Durante los próximos meses miles de maestros, oficiales, contratistas, técnicos, arquitectos e ingenieros ayudarán a levantar nuevamente viviendas, comercios y comunidades.
Será un trabajo enorme.
Y habrá algo incluso más importante que reconstruir rápido:
reconstruir con criterio.
El conocimiento del maestro puede convertirse en la primera barrera contra una reparación mal ejecutada.
Porque después de un terremoto, una grieta no es simplemente algo que hay que cubrir.
Es información que la construcción nos está dando. Y antes de repararla, hay que aprender a escucharla.
Fuentes técnicas de referencia
Este contenido debe utilizarse como orientación práctica y no reemplaza una evaluación estructural. En Colombia, las intervenciones sobre edificaciones deben considerar el Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente NSR-10 y las disposiciones que correspondan al tipo de construcción y a la intervención prevista.