Si usted es de los que se ha visto en la tarea de rellenar dovelas y columnetas con mezclas hechas a punta de ojo que luego se contraen y dejan espacios vacíos, sabe que ahí es donde empiezan los problemas estructurales. En mis proyectos recientes de mampostería estructural, he dejado de pelear con mezclas artesanales para pasarme a una solución técnica que garantiza que el relleno quede compacto, sin soplados y con una resistencia que deja tranquilo a cualquier calculista.