Qué tal, colegas y maestros de todo el país Soy su aliado en la obra, y hoy les traigo un tema que a más de uno le ha sacado canas: la protección de la madera. Todos sabemos que entregar una estructura de techo, una estiba o un mueble fino y que a los seis meses el cliente nos llame porque «le salió polilla» o «se está pudriendo», es un dolor de cabeza y una mancha en nuestra reputación.