En muros y fachadas recién revocados o en superficies con alta alcalinidad, un acabado de pintura sin la preparación adecuada puede deteriorarse rápidamente: desprendimientos, manchas blancas y cambios de color son problemas comunes.
En muros y fachadas recién revocados o en superficies con alta alcalinidad, un acabado de pintura sin la preparación adecuada puede deteriorarse rápidamente: desprendimientos, manchas blancas y cambios de color son problemas comunes.