El concreto de alta densidad, también conocido como concreto de densidad elevada, es una solución eficiente para el blindaje en instalaciones expuestas a radiación como hospitales, laboratorios de medicina nuclear, centrales nucleares y bóvedas de seguridad. Su principal característica es su alta masa volumétrica, que puede alcanzar hasta 6.400 kg/m³, lo que lo convierte en una barrera efectiva contra los efectos nocivos de los rayos X, rayos gamma y radiación de neutrones.