La Feria de Vivienda Hogares que Cuidan, que se realizará el 23 y 24 de mayo en Bogotá, deja una señal clara para el sector: la sostenibilidad ya no es solo asunto de constructoras, arquitectos o certificadores. También dependerá de maestros de obra, instaladores, pintores, plomeros, electricistas y contratistas que ejecutan bien cada detalle.
La vivienda sostenible también se construye con buena mano de obra
Durante años, hablar de vivienda sostenible sonaba a tema de oficinas técnicas, planos, certificaciones y presentaciones empresariales. Pero esa conversación está cambiando. Hoy, cuando una familia compra vivienda, ya no solo revisa ubicación, precio, área y financiación. Cada vez cobra más importancia saber si ese hogar le ayudará a vivir mejor, gastar menos en servicios públicos y tener condiciones más saludables.
Ese será uno de los mensajes de la Feria de Vivienda Hogares que Cuidan, organizada por el Consejo Colombiano de Construcción Sostenible, CCCS, y Compensar, que se realizará el 23 y 24 de mayo en el Centro Integral de Vivienda Compensar, en la Avenida 68, en Bogotá.
La feria reunirá proyectos de vivienda VIS y No VIS certificados o en proceso de certificación CASA Colombia, además de orientación sobre subsidios, financiación y criterios para elegir mejor una vivienda.
Pero para los maestros de obra y contratistas, la noticia va más allá de la feria.
El mensaje de fondo es este: la vivienda sostenible necesitará cada vez más mano de obra calificada, cuidadosa y capaz de entender que cada instalación, cada sello, cada acabado y cada decisión en obra puede afectar el desempeño final de una casa o apartamento.
Dicho en cristiano de obra: la sostenibilidad no vive solo en el render bonito. Vive en cómo se ejecuta.
¿Qué es CASA Colombia y por qué le debería importar a un maestro?
CASA Colombia es un sistema de certificación para vivienda sostenible y saludable, centrado en el usuario, que reconoce proyectos con criterios de sostenibilidad integral. Según el propio sistema CASA Colombia, se trata de una certificación multiatributo, basada en desempeño, con indicadores cuantitativos y verificación de tercera parte.
En palabras más sencillas: no se trata solo de decir que una vivienda es sostenible. Se trata de demostrarlo con criterios técnicos.
ICONTEC explica que esta certificación aplica a proyectos de vivienda VIS y No VIS y evalúa estándares relacionados con construcción sostenible y saludable. Además, contempla revisión en fase de diseño, análisis de implementación en obra y auditoría en sitio para verificar el cumplimiento de los lineamientos.
Y ahí es donde aparece el papel del maestro.
Porque una cosa es que el proyecto tenga el diseño aprobado y otra muy distinta es que en obra se ejecute correctamente. Una mala instalación hidráulica, una filtración mal resuelta, una ventilación deficiente, un acabado que genere problemas de humedad o una mala coordinación entre oficios pueden afectar el resultado final.
La certificación puede empezar en el escritorio, pero se gana o se pierde en el terreno.
¿Qué tiene que ver la vivienda sostenible con los maestros de obra?
Tiene que ver con casi todo.
Una vivienda sostenible busca mejores condiciones de ahorro, confort, salud y desempeño ambiental. Eso puede incluir eficiencia en el uso del agua y la energía, mejores materiales, bienestar de los habitantes, resiliencia, relación con el entorno y reducción de impactos negativos. El CCCS ha explicado que CASA Colombia evalúa aspectos como uso eficiente del agua y la energía, materiales, salud y bienestar, cambio climático, resiliencia, valor social y otros criterios verificables.
Eso suena muy técnico, pero en obra baja a tareas concretas:
Un plomero aporta cuando instala correctamente aparatos ahorradores y evita fugas.
Un electricista aporta cuando deja instalaciones seguras, eficientes y bien planeadas.
Un pintor aporta cuando usa productos adecuados para interiores, controla humedad y prepara bien las superficies.
Un instalador de drywall aporta cuando cuida juntas, aislamiento, sellos y acabados.
Un maestro general aporta cuando coordina oficios, evita desperdicios, controla calidad y entrega una obra que no se convierte en dolor de cabeza a los tres meses.
La vivienda sostenible no se construye con discurso. Se construye con oficio.
La sostenibilidad no es moda: es una nueva exigencia del mercado
Para muchos maestros, la palabra sostenibilidad todavía puede sonar lejana. Pero el mercado ya se está moviendo.
El CCCS informó que, al cierre de 2025, el 43,1% del área licenciada para vivienda en Colombia estaba en proceso de certificación bajo estándares de construcción sostenible como LEED, CASA Colombia o EDGE. Además, el sistema CASA Colombia sumaba más de 92.000 unidades de vivienda vinculadas a desarrollos sostenibles en distintas regiones del país.
Eso significa una cosa muy práctica: cada vez habrá más proyectos, remodelaciones y clientes hablando de ahorro, eficiencia, confort, materiales responsables y calidad ambiental interior.
Y cuando el cliente empieza a preguntar por eso, el maestro que sabe responder toma ventaja.
No basta con decir: “yo le hago el trabajo”.
El nuevo diferencial será decir:
“Yo le hago un trabajo bien hecho, que le ayuda a ahorrar, vivir mejor y evitar problemas después”.
Ese argumento pesa. Y pesa más que un bulto de cemento mojado.
¿Qué debe empezar a aprender un maestro sobre vivienda sostenible?
No se trata de que todos los maestros se vuelvan certificadores ni expertos ambientales de la noche a la mañana. Se trata de entender los puntos básicos que ya están empezando a pesar en la construcción y remodelación de vivienda.
1. Ahorro de agua
La instalación correcta de griferías, sanitarios, duchas, redes hidráulicas y sistemas de conducción puede impactar directamente el consumo de agua.
Un accesorio ahorrador mal instalado puede perder su beneficio. Una fuga pequeña puede convertirse en desperdicio constante. Una mala pendiente puede traer problemas de funcionamiento y mantenimiento.
En vivienda sostenible, la plomería deja de ser solo “que no gotee”. También debe ayudar a que el hogar funcione mejor.
2. Eficiencia energética
La energía no depende únicamente de los electrodomésticos. También influyen la iluminación natural, la ventilación, la ubicación de puntos eléctricos, la seguridad de las instalaciones y la correcta ejecución de sistemas eléctricos.
Un electricista que entiende eficiencia puede ayudar al cliente a tomar mejores decisiones desde la instalación.
No se trata de llenar la casa de tecnología costosa. Se trata de hacer instalaciones bien pensadas, seguras y funcionales.
3. Confort térmico
Una vivienda incómoda por calor, frío o humedad termina generando gastos y molestias.
El confort térmico puede depender de materiales, ventilación, aislamiento, cubiertas, sellos, ventanas, fachadas y acabados. Ahí participan varios oficios.
Un mal remate, una filtración o una instalación deficiente puede dañar el confort de todo un espacio.
4. Control de humedad
La humedad es una de las grandes enemigas de la vivienda. Afecta muros, pinturas, enchapes, cielorrasos, muebles, pisos y salud de los habitantes.
Para el maestro, este es un campo enorme de diferenciación. Saber identificar causas, no maquillar problemas y usar productos adecuados puede convertirse en una ventaja comercial.
Porque pintar encima de una humedad sin resolverla no es solución. Es ponerle camisa limpia a un problema que sigue sudando.
5. Calidad del aire interior
En viviendas sostenibles y saludables, la calidad del aire interior importa. Esto puede relacionarse con ventilación, humedad, materiales, pinturas, adhesivos, sellantes y mantenimiento.
El maestro no necesita hablar como ingeniero ambiental, pero sí debe saber que los productos y procesos que usa dentro de una vivienda pueden afectar el ambiente interior.
6. Menos desperdicio en obra
La sostenibilidad también se ve en el manejo de materiales.
Medir bien, cortar bien, almacenar bien, mezclar lo necesario, evitar daños y reducir desperdicios no solo ayuda al ambiente. También mejora la rentabilidad del trabajo.
Menos desperdicio es menos plata botada. Y eso sí lo entiende cualquier contratista serio.
La oportunidad comercial para maestros y contratistas
La Feria de Vivienda Hogares que Cuidan está pensada principalmente para familias compradoras. Sin embargo, para los maestros deja una lectura estratégica: el cliente final será cada vez más consciente de la calidad de la vivienda.
Eso abre una oportunidad para quienes hacen remodelaciones, mantenimientos, adecuaciones y acabados.
Un maestro que domine estos temas podrá ofrecer servicios como:
- revisión de humedades y filtraciones;
- mejoras de ventilación;
- instalación de aparatos ahorradores;
- cambio de iluminación por soluciones más eficientes;
- mantenimiento de cubiertas y fachadas;
- aplicación de pinturas adecuadas para zonas húmedas;
- mejoras en accesibilidad;
- remodelaciones con menor desperdicio;
- asesoría básica para hacer la vivienda más cómoda y eficiente.
No se trata solo de construir nuevo. También hay una gran oportunidad en la vivienda existente.
De hecho, CASA Colombia también cuenta con un esquema para vivienda existente, orientado a validar y mejorar atributos de sostenibilidad en hogares actuales.
Ahí hay trabajo para maestros, contratistas e instaladores que sepan presentar sus servicios con más valor.
Cómo puede hablarle un maestro al cliente sobre sostenibilidad
El error sería llenar al cliente de palabras técnicas.
El maestro debe traducir la sostenibilidad a beneficios concretos:
En lugar de decir: “esto mejora el desempeño ambiental”, puede decir:
“Con esto puede reducir desperdicio, evitar humedades y mejorar el confort de la vivienda”.
En lugar de decir: “esto aporta a eficiencia hídrica”, puede decir:
“Con una buena instalación puede gastar menos agua y evitar fugas”.
En lugar de decir: “esto mejora la calidad ambiental interior”, puede decir:
“Esta pintura es más adecuada para este espacio porque ayuda a que el ambiente sea más sano y resistente a la humedad”.
Ese es el lenguaje que vende.
El cliente no siempre compra sostenibilidad por salvar el planeta. Muchas veces la compra porque quiere pagar menos, vivir mejor, evitar problemas y proteger su inversión.
Y está bien. La pedagogía empieza por donde le duele el bolsillo.
Checklist para maestros: ¿su trabajo aporta a una vivienda más sostenible?
Antes de entregar una obra, el maestro puede hacerse estas preguntas:
En agua
¿La instalación quedó sin fugas?
¿Los accesorios funcionan correctamente?
¿Se usaron productos adecuados para el uso del espacio?
¿Se explicó al cliente cómo hacer mantenimiento?
En energía
¿Los puntos eléctricos quedaron bien ubicados?
¿La instalación cumple condiciones de seguridad?
¿Se favorece el uso eficiente de iluminación?
¿Se evitaron improvisaciones peligrosas?
En humedad
¿Se identificó la causa del problema antes de taparlo?
¿Se sellaron correctamente juntas y encuentros?
¿La superficie fue preparada antes de aplicar pintura o acabado?
¿Se usaron materiales adecuados para zonas húmedas?
En confort
¿El espacio ventila bien?
¿La solución ayuda a reducir calor, frío o humedad?
¿Los acabados quedaron bien ejecutados?
¿La vivienda será cómoda para quienes la habitan?
En desperdicio
¿Se calculó bien el material?
¿Se almacenaron correctamente los productos?
¿Se evitó romper, repetir o rehacer trabajo?
¿Se separaron o manejaron mejor los residuos?
Esta lista no reemplaza una certificación, pero sí ayuda al maestro a trabajar con más criterio.
Lo que viene para el sector: más técnica, más evidencia y menos improvisación
La construcción sostenible en vivienda está dejando de ser un tema exclusivo de grandes proyectos. Con sistemas como CASA Colombia, ferias especializadas y mayor interés de compradores, la conversación empieza a tocar a toda la cadena.
Eso incluye a maestros de obra, contratistas, oficiales, ayudantes, instaladores y proveedores.
El reto será prepararse.
Porque el cliente que antes solo preguntaba “¿cuánto me cobra?” ahora también puede preguntar:
¿Eso me ayuda a ahorrar agua?
¿Eso evita humedad?
¿Ese material me dura más?
¿Esa solución mejora la ventilación?
¿Ese acabado es bueno para una cocina o un baño?
¿Eso me baja el consumo de energía?
¿Eso cumple con buenas prácticas?
Y el maestro que sepa responder con claridad tendrá más posibilidades de cerrar negocios, cobrar mejor y ganarse la confianza del cliente.
La feria es para compradores, pero el mensaje es para toda la obra
La Feria de Vivienda Hogares que Cuidan se realizará el 23 y 24 de mayo en el Centro Integral de Vivienda Compensar, en Bogotá, con entrada libre, según la información compartida por sus organizadores.
Para las familias, será un espacio para conocer proyectos de vivienda, opciones de financiación, subsidios y criterios para comprar mejor.
Para los maestros, deja una señal clara: la vivienda sostenible llegó para quedarse, y su éxito dependerá de que las buenas ideas se ejecuten bien en obra.
Porque una vivienda puede tener diseño sostenible, certificación, promesa comercial y folleto elegante. Pero si la instalación queda mal, si la humedad aparece, si el acabado falla o si el detalle se improvisa, el cliente no va a reclamarle al folleto.
Va a mirar la obra.
Y ahí es donde el maestro demuestra de qué está hecho.
Construir mejor también es construir futuro
La sostenibilidad no debe verse como una palabra de moda. Para los maestros y contratistas, puede convertirse en una oportunidad real de trabajo, diferenciación y crecimiento.
El futuro de la vivienda no solo pedirá metros cuadrados. Pedirá hogares más eficientes, cómodos, saludables y durables.
Y eso no se logra únicamente con planos o certificaciones.
Se logra con conocimiento, buena ejecución y orgullo por el oficio.
Maestro: la vivienda sostenible también pasa por sus manos. Y el que se prepare desde ya, va a tener ventaja cuando el mercado empiece a pedir más que precio barato.