En la obra, todos sabemos que un buen concreto no solo depende del cemento y los agregados, sino de las adiciones que potencian su desempeño. Entre ellas, la microsílica SikaFume® se ha convertido en un aliado indispensable para quienes buscamos concretos más densos, resistentes y con mayor vida útil. Como ingeniero y arquitecto que ha trabajado con este producto en proyectos de infraestructura y vivienda, quiero compartir contigo las mejores prácticas, errores comunes y trucos de maestro para sacarle el máximo provecho.
¿Qué es SikaFume® y por qué usarlo en la obra?
SikaFume® es una microsílica en polvo que mejora la resistencia química y mecánica de concretos y morteros. Su principal ventaja es que reduce la porosidad hasta diez veces frente a un concreto convencional, lo que significa menos permeabilidad y mayor durabilidad frente a agentes agresivos como sulfatos, cloruros y gases contaminantes.
En proyectos de vivienda, lo he usado para concretos expuestos a ambientes húmedos y agresivos, y la diferencia en desempeño es evidente: menos fisuras, mejor cohesión y una resistencia final superior a los 420 kg/cm².
¿Cómo asegurar una aplicación más limpia y duradera?
- Mezclado homogéneo: La clave está en respetar el orden de incorporación. Primero agregados, luego SikaFume®, después cemento y finalmente agua con superplastificante. Esto garantiza que la microsílica se distribuya de manera uniforme.
- Tiempo de mezclado: No basta con revolver rápido. Recomiendo al menos 4–5 minutos de mezclado total para asegurar que la microsílica se integre completamente.
- Curado prolongado: Un error frecuente es descuidar el curado. Con microsílica, el concreto necesita al menos 7 días de curado con agua para evitar microfisuras superficiales.
- Uso de retardadores de evaporación: En climas cálidos, aplicar productos como SikaFilm® ayuda a evitar fisuración por pérdida rápida de humedad.
¿Cuáles son los errores más comunes al aplicar SikaFume®?
- No ajustar la relación agua/cemento: La microsílica aumenta la demanda de agua. Si no se acompaña con superplastificante, el concreto pierde trabajabilidad.
- Sobredosificación: Usar más del 10% del peso del cemento puede generar mezclas demasiado rígidas y difíciles de colocar.
- Almacenamiento inadecuado: He visto bolsas abiertas expuestas a humedad, lo que provoca apelmazamiento y pérdida de propiedades.
- Curado insuficiente: Muchos contratistas creen que basta con 3 días de curado. Error: con microsílica, el concreto necesita más tiempo para desarrollar su potencial.
¿Qué trucos de maestro garantizan mejores resultados?
- Ensayos previos: Antes de aplicar en gran escala, prepara probetas con diferentes dosificaciones (2%, 5% y 10%) para evaluar cuál se adapta mejor al proyecto.
- Mejor bombeo: SikaFume® mejora la bombeabilidad, pero el truco está en ajustar la viscosidad con superplastificante para reducir la energía de bombeo.
- Concreto lanzado más eficiente: En obras de túneles y taludes, la microsílica reduce el rebote y permite capas más gruesas con menos desperdicio.
- Adherencia al acero: Al trabajar con estructuras reforzadas, notarás que el concreto con SikaFume® se adhiere mejor a las barras, reduciendo vacíos y mejorando la protección contra corrosión.
¿Cómo almacenar y manipular SikaFume® de forma segura?
- Almacenamiento: Mantén las bolsas en un lugar fresco y seco, entre +5°C y +35°C, protegidas de la luz solar directa.
- Vida útil: Un año desde su fabricación, siempre que el empaque esté intacto.
- Seguridad personal: Usa mascarilla para evitar inhalar el polvo fino. Aunque no es cáustico ni corrosivo, puede irritar las vías respiratorias.
- Transporte: Trátalo como cualquier producto químico: evita golpes y exposición a humedad.
¿Cuál es la dosificación ideal de SikaFume®?
La recomendación general es entre el 2% y el 10% del peso del cemento. En mi experiencia:
- 2–5%: Ideal para concretos de vivienda y obras menores, donde se busca mejorar cohesión y reducir permeabilidad.
- 5–10%: Perfecto para proyectos de infraestructura expuestos a ambientes agresivos (puentes, túneles, plantas industriales).
Siempre acompaña la microsílica con superplastificantes como SikaPlast® o Sika® ViscoCrete® para mantener la trabajabilidad sin aumentar la relación agua/cemento.
¿Qué beneficios reales se ven en obra?
- Concretos más compactos y resistentes al ataque de sulfatos.
- Menor penetración de cloruros, lo que protege el acero de refuerzo.
- Reducción de fisuras superficiales gracias a menor exudación.
- Mayor durabilidad en ambientes urbanos contaminados.
En un proyecto de parqueaderos subterráneos en Bogotá, el uso de SikaFume® fue clave para evitar problemas de humedad y carbonatación. Tres años después, las estructuras siguen intactas y con excelente desempeño.
Consejo de oro para maestros y contratistas
El secreto para aprovechar al máximo SikaFume® está en planear la mezcla con ensayos previos y acompañar siempre la microsílica con superplastificante y un buen curado. No se trata solo de añadir un polvo a la mezcla, sino de entender cómo transforma la microestructura del concreto. Quien domina este producto logra concretos más duraderos, resistentes y con menos mantenimiento a largo plazo.
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