En la práctica, el Sista F-121 se siente como un aliado confiable. Lo he usado sellando juntas en cubiertas de policarbonato y en ventanería de PVC, y lo que más destaco es su consistencia pastosa y uniforme: corre parejo con la pistola de calafateo, no escurre y permite perfilar fácilmente con espátula. Una vez aplicado, mantiene la forma sin contraerse ni despegarse, incluso en superficies lisas como vidrio o aluminio anodizado. El curado neutro evita olores fuertes y, al endurecer, forma un sello elástico que aguanta movimientos y vibraciones sin fracturarse.