Identificación y prevención del alcholismo

El abuso en el consumo de licor le puede generar graves problemas no solo de salud sino también en sus relaciones interpersonales, familiares y laborales. Atienda estos consejos para que aleje los riesgos.

Para todo hay un límite. Consumir alcohol -una droga que es socialmente aceptada en especial en nuestra cultura- para experimentar (siempre que sea un mayor de edad) o de forma ocasional no tiene mayores consecuencias si se hace con moderación y en bajas cantidades, pero cuando esta acción se vuelve constante y hay abuso y dependencia, hay que tener ciertos cuidados.

El consumo nocivo de licor es uno de los mayores problemas de salud pública que hay en el planeta, con más de tres millones de muertes al año de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, e innumerables efectos secundarios que destruyen vidas y familias.

¿Cómo identificar si está abusando del alcohol?

El Ministerio de Salud y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito han publicado una cartilla titulada Prevención del consumo nocivo de alcohol.

En ella explican que cuando el consumo ya no es repentino sino que se repite con cierta frecuencia, provoca efectos en la salud y tiene consecuencias sociales que resultan perjudiciales para la persona y para quienes la rodean, hay que activar las alertas. Hay varios tipos de consumo:

EXPERIMENTAL: Se realiza por curiosidad, y existe la voluntad de interrumpir su consumo.

OCASIONAL: Se hace con intervalos prolongados de abstinencia.

EPISÓDICO: Se repite durante un periodo determinado, por horas o días.

HABITUAL: Es cuando ya hay un principio de dependencia.

SISTEMÁTICO: Ocurre varias veces en el mismo día y se le da prioridad sobre otras actividades.

USO DE RIESGO O PROBLEMÁTICO: Ya acarrea problemas de salud.

ABUSO: Que compromete física, psíquica y socialmente a la persona e impacta en sus emociones.

USO DEPENDIENTE: Que ya ha generado un estado físico y psíquico que modifican su comportamiento hasta no contener el impulso para consumir.

POLICONSUMO: El abuso de alcohol y otras sustancias con efectos farmacológicos.

Los riesgos del consumo nocivo

Estos varían de acuerdo a algunos factores como la edad, el sexo, y otras condiciones biológicas, pero el abuso está asociado a enfermedades como cáncer, trastornos neuropsiquiátricos y otras enfermedades no transmisibles, como las cardiovasculares y la cirrosis hepática. Hay personas que por su condición están más vulnerables a los efectos.

El alcoholismo también va generando problemas de discapacidad que se expresa en la pérdida de años, incluso relacionándose con la muerte prematura.

Lo anterior se suma a los casos asociados a siniestros viales y accidentes que se derivan del consumo irresponsable del alcohol.

La prevención del consumo en el lugar de trabajo

El ámbito laboral puede incentivar el consumo de alcohol, en especial algunos espacios que se prestan para su consumo en exceso. Hay oficios que tienen acceso fácil a las bebidas alcoholizadas, como los cocineros o los camareros, y en el caso de la construcción, cuyos trabajadores experimentan situaciones de estrés y ansiedad que pueden favorecer el inicio de la relación con el licor.

Esto puede reflejarse en el deterioro de las relaciones con sus compañeros y sus jefes, conductas agresivas, ausentismo laboral e incapacidades, que afecta tanto a quien consume como a su empleador, que debe atender todas estas situaciones.

La Organización Internacional del Trabajo -OIT- ha recomendado a los empleadores que no desatiendan estas situaciones, y acompañen a los trabajadores con programas de prevención para mitigar el abuso y fomentar el consumo responsable del alcohol.

Recomendaciones

El Minsalud sugiere en su cartilla algunas pautas para prevenir abusos: ◊ Cantidad: Si es hombre tome máximo 4 tragos por ocasión y si es mujer, sólo 3; siempre tome máximo 1 trago por hora.

Calidad: Tome alcohol legal, no consuma alcohol adulterado o de contrabando.
Consistencia: No mezcle diferentes bebidas alcohólicas.
Comida: Coma antes de empezar, mientras está tomando y después de que beba.
Compañía: Esté siempre bien acompañado, así evita los malos ratos y conflictos.
Camino a casa: Antes de empezar a tomar, planee cómo regresará a casa. Recuerde dejar el carro guardado.
Comportamiento sexual: Si planea tener relaciones sexuales, vaya preparado y lleve condón.

Te puede interesar

A LA OBRA MAESTROS EDICIÓN #50

En esta edición encontrará: 7 consejos de redes sociales para una empresa contratista Una apuesta …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *