Cortesía Mario Avendaño

Mario Avendaño, una mente brillante

Mario Avendaño se ha destacado por ser una persona de iniciativa, ordenada e incentiva. Dichas aptitudes las utiliza en el ámbito laboral para facilitar su vida y la de sus compañeros.

Cortesía Mario Avendaño
Cortesía Mario Avendaño

Don Mario nació en Bogotá y se crió en el Barrio Kennedy. Es una persona cálida, de esas inquietas o ‘curiosas’, como decimos los colombianos, le gusta aplicar cosas que se imagina para el bien de sus compañeros y de su comunidad.

Mario Avendaño o «El Abuelo», como le dicen para encontrarlo más fácil en el taller o el prefabricado de Siberia, es el encargado de toda la maquinaria de pintura de la empresa y empezó en esto como él dice, por casualidad.

Años atrás fue a parar a los Estados Unidos a trabajar como muchos colombianos lo hacen, y fue precisamente allá, donde terminó involucrado con el mundo de la pintura y las máquinas. Diez años anduvo en Tampa (Florida), donde refinó su capacidad para interactuar con la infraestructura de la pintura, esto le ayudó para finalmente llegar a Montajes JM S.A., donde pudo dar rienda suelta a su ingenio y creatividad, ayudando a sus compañeros de una manera dinámica y práctica.

Cortesía Mario Avendaño
Cortesía Mario Avendaño

Don Mario también se ha caracterizado por ser un inventor mecánico empírico, y gracias a esa capacidad, facilita la vida laboral de muchas personas.

A «El Abuelo» le gusta el orden y por eso creó una manera para que el taller de Siberia, hoy en día, se vea más ordenado y así, obviamente se reduce el riesgo de accidentes, tema que fue aplaudido en la compañía.

Mario Avendaño tiene cuatro hijos y dos nietos, padre y abuelo dedicado, en sus tiempos libres le fascina escuchar salsa pero «de la viejita», la romántica y la pesada, como él dice, se refiere a agrupaciones como «El Gran Combo», «Grupo Niche», «El Grupo Gale», entre otros, dicha música lo llena de inspiración para hacer

Cortesía Mario Avendaño
Cortesía Mario Avendaño

sus creaciones y diseñar, crea espacios más ordenados y habitables, no solo a nivel corporativo sino familiar, donde las personas sean más productivas, estén más cómodas y sean más amables con el ambiente, espacios donde la gente sea capaz de aceptar los cambios de una manera positiva y audaz para recibirlos y adaptarlos en bien propio.

«El Abuelo» sigue diseñando y sueña con un mejor lugar para sus nietos, donde un planeta ordenado y de personas conscientes hagan de la tierra un mejor lugar para vivir.

 

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