Sismo-resistencia en Colombia, una norma que debemos cumplir

Colombia es un país con características sísmicas que la hace vulnerable a estos tipos de eventos naturales. Desde 1997 existe la ley 400, la cual hizo como norma que todas las edificaciones deban ser sismo-resistentes. Por: Daniela Minorta

Entender la importancia de la sismo-resistencia permite a futuro bajar los niveles de riesgo de desastres a causa de esta alteración de la tierra.

Actualmente aún se tienen malas prácticas con respecto a edificaciones nuevas o de reconstrucción; un ejemplo de ello es ubicar en edificaciones viejas sin sismo-resistencia, negocios de visita masiva como restaurantes, gimnasios u otros.

Características que rigen la norma

El ingeniero civil, Alais Rojas experto en gerencia de la construcción y gerencia pública de la Universidad del Santander, UDES, con 26 años de experiencia en el área, describe que la NSR-10 que es la norma que actualmente rige en el país, es de obligatorio cumplimiento “no solo para edificaciones de tres pisos, también lo es para los de uno y dos pisos”.

La norma tiene 12 títulos específicos para cada tipo de material: “concreto, mampostería, estructuras metálicas, madera, entre otros, como requerimientos geotécnicos que deben cumplir cualquier edificación para ser sismo-resistentes”, señala Rojas.

Cabe destacar que las construcciones nunca son anti-sísmicas, son resistentes porque la estructura no evita que suceda el sismo, lo que hace es contrarrestar daños a mayor escala.

¿Qué debo tener en cuenta al construir?

  1. Al momento de construir una vivienda o reconstruirla, es importante tener presente una serie de aspectos que permitan su correcta elaboración. Desde el punto de vista “geotécnico” se debe tomar en cuenta primero un informe de cimentación en el que se especifique la “profundidad del asentamiento base”, destaca Rojas.
  2. Con un asentamiento acorde a la norma, lo siguiente es el tipo de material que se utilice para la construcción. Por ejemplo: si se va a utilizar concreto en el resto de la edificación, debe cumplir con el requisito de resistencia y sección transversal de los elementos, entre otros. Si es mampostería, se debe analizar con cuál tipo de bloque se elaborará (hay de concreto, fibro-prensado de mortero, o incluso se puede trabajar con arcilla) porque cada material tiene sus propias exigencias.

La arena también juega un papel crucial para la mezcla porque debe tener un nivel de finura de modo que la edificación no sufra grietas u otros problemas que derivan de una arena muy gruesa o porosa. Lo importante es hacer un control de calidad de cada elemento de la construcción.

Qué hacer y qué no hacer

Para que una edificación se lleve a cabo correctamente debe estar presente de manera obligatoria un ingeniero civil que dicte los pasos o requerimientos mínimos de sismo-resistencia. Todo el proceso debe estar plasmado en un plano detallado de la obra. Incluso cuando se reconstruye una edificación existente. Lo que no se debe hacer es el proceso sin asesoría o el acompañamiento de profesionales capacitados en la norma de sismo-resistencia.

“Lo ideal es que cuando se da un sismo y se genera la energía, la edificación deba ser capaz de moverse, pero regresar a su estado normal. Lógicamente que, a mayor altura, estos movimientos se sienten más”.

Alais Rojas

Hasta hace unos tres o cuatro años, el Estado pidió a los hospitales y demás construcciones de relevancia, actualizar sus construcciones para ser sismoresistentes. Cabe destacar que Colombia hasta esa fecha (2017-18) tenía 70% de sus edificaciones sismo-resistentes. Entre los departamentos más vulnerables por sismos se encuentra el Meta, Quindío y Popayán.

Ojo con la autoconstrucción

La autoconstrucción se refiere a esa costumbre de hacer obras con trabajadores informales que han aprendido el oficio de la construcción de forma empírica. El riesgo de construir de esta manera está radicado precisamente en que la vivienda podría no elaborarse para ser sismo-resistente, por ende, lo recomendable es buscar orientación con profesionales que tomen medidas desde el inicio del proyecto.

Hasta hace unos tres o cuatro años, el Estado pidió a los hospitales y demás construcciones de relevancia, actualizar sus construcciones para ser sismo-resistentes. Cabe destacar que Colombia hasta esa fecha (2017-18) tenía 70% de sus edificaciones sismo-resistentes.

Maestras, maestros y contratistas, recuerden que las construcciones nunca son anti-sísmicas, son resistentes porque la estructura no evita que suceda el sismo, lo que hace es contrarrestar daños a mayor escala.

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