Carlos Abel Tellez Ferreir, un profesional representando la tricolor en España

8033 km y muchos más son los kilometro que Carlos Tellez ha recorrido tras la búsqueda de su sueño, trabajar en grandes obras de construcción y ser un gran enchapador. Por: Tatiana Bahamón Méndez

Fotografías: Cortesía Carlos Abel Tellez

“11 atletas barranqueños en maratón de la UIS” era el título que acompañaba al artículo publicado por un periódico, en el cual Carlos Tellez un santandereano que dedicaba gran parte de su tiempo a entrenar y a mejorar su rendimiento para ser un gran atleta, sobresalía.

Con mucho esfuerzo y con esa gran pasión que el oriundo de la ciudad bonita llevaba en la sangre por el deporte (en especial el atletismo), en su juventud llegó a ser el número uno en Santander.

Tal pareciera que el atletismo y el participar en grandes competencias hubiese quedado en el ayer, pero quienes lo conocen saben exactamente que aunque ya no corre por extensas vías del país y no compite de aquella manera, día a día emprende una carrera imparable por alcanzar aquello que desea. En el transcurso de su carrera más importante (la de la vida), apareció la construcción. Sus inicios fueron trabajando como plomero con unos maestros del barrio Antonia Santos de la ciudad de Bucaramanga y poco a poco fue haciéndose conocer y fue ganando sus primeros sueldos, 210 pesos semanales que distribuía entre los gastos del hogar y sus necesidades.

En el año 1979 empezó a estudiar ebanistería en el Servicio Nacional de Aprendizaje SENA, y al poco tiempo al reconocer que no era lo que a él verdaderamente le llamaba la atención, optó por capacitarse en acabados, especialmente en pintura y yeso.

Aunque inicialmente trabajaba de manera empírica, Carlos tomó una de las mejores decisiones: capacitarse. Realizó diversos cursos en el SENA y además, un diplomado en gestión empresarial.

“A mí me gusta estudiar porque cada día aprendo de mis superiores cosas nuevas y es lo mejor que uno puede hacer” señala Carlos.

Una oportunidad en el extranjero

El 2000 fue un año decisivo para Carlos Tellez quien ya había logrado darse a conocer en Bucaramanga y sus alrededores por su trabajo. Después de muchos días y noches de pensar en aquella decisión que estaba a punto de tomar, llegó el momento de la verdad; agarró sus maletas y partió de la ciudad que lo vio en la cúspide del éxito como atleta y aquella en que también se dio a conocer por muchas personas gracias a la buena labor que desempeñaba como trabajador del sector de la construcción.

Su nuevo destino sería un país de la península ibérica de Europa. No fue elegido al azar, quien lo motivó fue una de sus sobrinas quien hacía varios años estaba radicada en aquel país. Viajó en diciembre, primero a Cuba y al cabo de tres días, partió hacia España.

No era necesario poner un pie afuera del avión en un país diferente al natal para que Carlos se diera cuenta que a partir del momento en que este aterrizara, su realidad sería otra. 8 grados bajo cero fue la temperatura que lo recibió y una cultura totalmente diferente a la natal.

Con los días la necesidad de empezar a sentirse productivo fue surgiendo y las oportunidades fueron llegando. Trabajó cogiendo aceitunas y posteriormente fue administrador de 35.000 gallinas.

El llegar a un país diferente al natal y buscar una oportunidad para poder trabajar en lo que más le apasionaba que era la construcción, para el bumangués resultó todo un reto. Sin embargo, con mucho esfuerzo y gracias a Gregorio Rodríguez un español quien le brindó su mano amiga, puedo obtenerlo.

Manitas, como es llamado por muchos de sus compañeros de trabajo porque a todo se le mide, con papeles al día y con el curso de seguridad realizado, desde aquel entonces empezó a trabajar en obras de construcción.

Un enchapador estrella

Cada vez que Carlos Tellez trabajaba en una obra de construcción aunque se le media a cada una de las labores, el enchapar era de sus favoritas. En España ha realizado en múltiples obras trabajos como:

  • Enchapes de chalés en Madrid
  • Fachadas de chalés en Madrid y Toledo
  • Enchapes de piedra de mármol
  • Piscinas
  • Entre otros

Carlos Abel comenta que el secreto para ser un buen enchapador está en estar atento a los detalles, dejar muy bien pegadas las piezas, hacer bien los empalmes y distribuir el pega con la llana.

“A mí me gusta lo que hago y hago las cosas bien, es por eso que tengo las puertas abiertas acá en España. Me considero muy profesional en mi rama” asegura.

Una carrera que aún no termina

Ya son 40 años los que lleva trabajando Carlos Tellez en el sector de la construcción y comenta que el haber tomado la decisión de buscar en España la oportunidad de trabajar en diferentes obras, fue lo mejor que pudo hacer. El ser hijo de Carlos Tellez y Elvia Ferreira para Carlos ha sido un honor, pues gracias a ellos él y su hermana mayor Gladys Tellez son los que son hoy en día, unos luchadores imparables.

“Yo ya tengo nacionalidad española, gracias a Dios he tenido esta oportunidad y la estoy aprovechando. Acá he pasado por situaciones difíciles tanto personales como a nivel laboral pero lo importante siempre es salir adelante”.

Carlos cuando no trabaja reparte su tiempo en otra de las cosas que le gusta hacer: cocinar y deleitar su paladar al son de su música preferida (la ranchera y el vallenato). Así como él, sus hijos Stivenson Harley quien es cocinero y Erica Paola quien se dedica a la pastelería, comparten la misma pasión por la culinaria.

Para este colombiano que salió en búsqueda de oportunidades y que hoy en día triunfa en el sector de la construcción en otro país, el mayor reto es dejar siempre en alto el nombre de Colombia.

“Como colombiano y como persona que soy, laboro acá en España como técnico constructor siempre tratando de dejar en alto el nombre de mi Colombia querida”.

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