Empiece a comercializar sus obras sin pensarlo dos veces

Por Daniela Minorta

Uno de los mayores retos que tiene todo maestro, maestra y contratista, es la comercialización de sus obras, venderse a sí mismo como el profesional ideal para determinada construcción. Sin embargo, es fundamental aprender a destacarse ante las opciones que tiene el cliente para asegurar ese contrato.

Incluir una propuesta de valor puede ser el inicio de una serie de características propias para notarse entre los cientos de profesionales de obras. Cuando se habla de valor, se hace referencia a cualidades o habilidades que puede aplicar determinado trabajo. Con este artículo conocerán cómo hacerlo.

Valor en tus obras

Hablar de valor también es atender las necesidades del cliente y captar detalles como colores preferidos, adornos que van con sus gustos, y esto va en concordancia con tener conexión con el cliente y conocer a quién se le está trabajando.

Cuando de una vivienda se trata, ya sea para pintar o remodelar las áreas es importante preguntar para quién es cada habitación o a qué área corresponde el espacio que se va a trabajar. Esto permitirá poder entender las personas que cohabitarán y por ende el valor agregado que se le puede dar.

Otra forma de agregar valor es tomar en cuenta el trabajo con los proveedores:

En cuanto a su cliente:

  1. Definir y aclarar las condiciones laborales: tipos de materiales, garantías, tiempos de ejecución en la obra, tipo de personal que necesite, horarios de trabajo.
  2. Cumplir con los estándares acordados de calidad, cuidado y limpieza de las áreas
  3. Asesoría en el manejo de los escombros.

Si se maneja equipo de trabajo, se debe considerar lo siguiente:

  • Definir los precios por tipo de actividad, tiempos de ejecución, seguridad laboral (condiciones de trabajo) y social.
  • Cumplir con los compromisos de pago, fechas específicas.
  • Ser claro en las responsabilidades que deben asumir.
  • Especificar bajo qué normativas de construcción se ejecutará la obra.

La contratación

Existen tipos de contratación que definen áreas específicas en la construcción, conozcan cuáles son y apliquen su propuesta de valor según la obra:

  • Propietarios: si trabaja para un cliente estrato 1 y 2, o estrato alto.
  • Contratista (obras privadas, subsidios de vivienda).
  • Empresas constructoras: entender si la relación es directa con el propietario de la obra a construir o remodelar, o si el trato será a través de la empresa.

Otra gran característica de un trabajador que deja huellas positivas es, la forma en la que llegaron a contactarlo, es decir, si fue por recomendación. Las contratistas suelen emplear basados en la referencia, confianza y experiencia previa. También se inclinan hacia el especialista que cuenta con equipo de trabajo.

Además, las contratistas toman en cuenta a quienes controlan el tiempo de trabajo, y tienen precisión en las fechas pautadas de inicio y culminación. Otro elemento importante es si el profesional realiza actividades de capacitación relacionadas con la seguridad laboral.

Tomarse en serio cada aspecto relacionado a una obra es crucial, pues en la actualidad 68 % de los clientes se van de los negocios por la indiferencia y mala atención del personal que atiende.

El restante 38 % se distribuyen en: 1 % se pierde por muerte del trabajador, un 3 % se va debido a cambios de residencia; el 5 % de los clientes se pierden por amistad con otros; el 9 % por costos y un 14 % por mala calidad de los productos.

Recuerde siempre… Un servicio de calidad se caracteriza por: honestidad, transparencia, organización, certificación de servicios. Sea ejemplo en su equipo de trabajo y no tema en preguntar si hay algo que no le agrade al cliente que quiera mejorar durante la obra o al terminar.  

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