Humedades por capilaridad en el concreto, un dolor de cabeza que tiene solución

Por: Arq. Patricia Ríos Sánchez, Especificador de Proyectos S.R de EUCLID CHEMCIACL – TOXEMENT

Fotografías: Cortesía Toxement

Las humedades en las edificaciones son una de las situaciones más comunes y molestas que ocurren durante la construcción, pero sobre todo durante la vida útil de un inmueble. Las humedades afectan:

El confort: pueden perjudicar la salud de las personas, dañar instalaciones u objetos dentro de la edificación.

La durabilidad: producen daños estructurales como la corrosión del acero de refuerzo, la carbonatación del concreto u otras patologías.

La estética: generan manchas, deterioran o modifican los acabados.

Según la Real Academia de la Lengua Española, la palabra permeabilidad es la cualidad de ser permeable, y permeable viene del latín tardío permeabĭlis ‘penetrable’ que quiere decir “que puede ser penetrado o traspasado por el agua u otro fluido”.

Los materiales de construcción más utilizados son:

los ladrillos, la madera, el concreto y el mortero, los cuales son porosos y por tanto permeables, haciéndolos vulnerables al agua y a todas las afectaciones que esta les puedan generar. A partir de ahí como respuesta a esta necesidad, se ha desarrollado la tecnología de la impermeabilización. Para saber con qué y cómo se debe impermeabilizar, es necesario conocer el origen y los tipos de humedades que se pueden presentar en una edificación, las cuales son:

  • Humedad por gravedad.
  • Humedad por condensación.
  • Humedad por infiltración de un espacio a otro dentro de la edificación.
  • Humedad por infiltración de lluvia.
  • Humedad por capilaridad.

Humedad por capilaridad

De acuerdo con la RAE, la capilaridad es un “fenómeno por el cual la superficie de un líquido en contacto con un sólido se eleva o desciende según aquel moje o no a este”. Para que esto ocurra, el material debe ser poroso y tener “capilares”, conductos finos tan delgados como un cabello (de ahí su nombre), los cuales al interconectarse con los poros permiten la ascensión del agua.

La humedad por capilaridad se manifiesta en las partes del edificio que están en contacto directo con el suelo y donde hay exceso de agua en el terreno, ya sea por la existencia de niveles freáticos, escurrimiento, saturación o acumulación de agua en épocas de lluvias y suele presentarse por falta de un adecuado sistema de evacuación del agua y/o de impermeabilización de los cimientos, placas o muros contra terreno.

Este tipo de humedades suelen ser difíciles de manejar y van aumentando progresivamente, generando un olor característico a “humedad”, generalmente acompañado de la aparición de hongos, moho sobre la superficie y la afectación del acabado que tenga el muro (pintura, papel tapiz, madera, cerámica, etc), llegando a dañar incluso el pañete del muro, hasta provocar su desmoronamiento en casos severos. Sumado a los daños a la salud que generan este tipo de humedades, se convierte en un dolor de cabeza recurrente, si no se le da una solución definitiva.

¿Cómo tratarlas?

Un principio básico en el tratamiento las patologías en la construcción es detener o contralar las causas de su manifestación; en el caso de las humedades por capilaridad pueden tener dos orígenes:

  1. Ascenso de agua por capilaridad, como por ejemplo la humedad que sube por los cimientos sin impermeabilización y se manifiesta en los muros.
  2. Filtración de agua por presión negativa, como en el caso de los muros en sótanos construidos con pantallas pre-excavadas, en terrenos con niveles freáticos con alta presión hidrostática. Este tipo de humedad suele ser más agresiva y puede llegar a manifestarse incluso con fugas activas (chorros de agua).

Para impermeabilizar una estructura, lo ideal es proteger la cara que está en contacto directo con el agua, pero en las situaciones descritas anteriormente es prácticamente imposible. En ese caso, es necesario usar productos adecuados de acuerdo con cada situación:

• Revestimientos de capa continua que resistan humedad ascendente por capilaridad

• Revestimientos de capa continua que trabajen por cristalización, bloqueando los poros y la red capilar, en el caso de las estructuras expuestas a presión negativa.

Revestimientos resistentes al ascenso de agua por capilaridad

Este tipo de productos pueden aplicarse tanto en bloque o mortero y actúan como una capa impermeabilizante, que al mismo tiempo pueden funcionar como un “estuco”, dando acabado o preparando a la superficie para ser pintada.

Gráfico. Pruebas de laboratorio realizadas con impermeabilizante resistente a humedad por capilaridad. Resultados a más de 30 días de inmersión:

Prueba vs estuco comercial convencional sobre bloque de arcilla.
Prueba vs mortero tipo pañete a 1 cm espesor más estuco comercial convencional sobre bloque de arcilla.

Aplicación

La aplicación de este tipo de impermeabilizantes se hace de la siguiente manera:

Revestimientos de capa continua que trabajen por cristalización

El proceso de impermeabilización por saturación del sistema capilar mediante productos que actúan por cristalización, se produce por migración de los activos químicos a través de dicho sistema, usando como vehículo el agua (ósmosis). Una vez que los activos químicos se encuentran en el interior del concreto, reaccionan con la cal libre formando complejos insolubles y no expansivos que bloquean los capilares, los poros y las microfisuras.

La tecnología de impermeabilización por cristalización tiene un excelente desempeño ante la presión negativa, llegando a resistir hasta 140 m.c.a.

Gráfico 5. Esquema de funcionamiento de impermeabilizantes por cristalización.

Aplicación

El procedimiento de aplicación de los impermeabilizantes por cristalización es el siguiente:

1. Pre-humedecimiento: Antes de aplicar el impermeabilizante por cristalización, se debe pre humedecer la superficie sin dejar empozamientos. Verifique al tacto.

2. Mezcle el producto de acuerdo con las especificaciones de su hoja técnica. 3. Aplique el producto en dos capas con brocha, rodillo, pistola a presión o con llana. En caso de aplicarse con brocha, es importante presionar lo suficiente para que la primera capa se adhiera al sustrato. La segunda capa se realizará mientras la primera aún está tactosa y se debe colocar de manera perpendicular a la aplicada anteriormente.

4. Las superficies tratadas deberán estar húmedas durante los 5 días siguientes a su aplicación, y estar protegidas contra el sol directo y las heladas.

5. Posteriormente coloque el acabado deseado sobre la superficie.

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