Aprenda a costear

Con gran frecuencia se cree que cada proyecto de construcción son solo los materiales que se van a utilizar y las horas que se van a invertir en el proyecto. No obstante, hay otro tipos de costos que acarrean dichos proyectos.

Costos y sus tipologías

Los costos es el dinero que se invierte en diferentes recursos y actividades que son necesarias para prestar servicios o productos a los clientes que pueden ser propietarios, contratistas o empresas.

Existen dos tipos de costos: los fijos y los variables.

Costos fijos

Es un costo que se debe asumir se trabaje o no se trabaje.

Ejemplo: el plan del celular del encargado del almacén de la obra. Como usted debe tener una constante comunicación con ese personal, es necesario pagar el plan, conociendo el valor y la frecuencia con la que debe pagarlo.

Esto son algunos ejemplos de costos fijos:

  • Salarios.
  • Impuestos.
  • Seguros.
  • Servicios públicos.
  • Gastos en transporte.
  • Arrendamientos.

Un costo variable

Es un valor que puede cambiar de acuerdo con su frecuencia, su cantidad o su presentación, entre otros atributos.

Ejemplo: la mano de obra, pueden ser los operarios o el número de obras hombre que se invierte en cada fase del proceso constructivo. Una misma área puede ser terminada en un día por 100 trabajadores o en 100 días por un trabajador, sin embargo, el costo al que se va a incurrir por los 100 trabajadores en 1 día no es equivalente a tener un trabajador por 100 días (obviamente contratando a la gente de manera legal).

Otro ejemplo son los materiales, pues la cantidad de cemento que se va a invertir en un proyecto varía dependiendo de las áreas cubicas que se deben fundir, por eso usted deberá tener claridad del alcance del proyecto para poder costear con certeza los materiales que se van a utilizar.

Algunos de los costos variables pueden ser:

  • Impuestos específicos.
  • Combustibles.
  • Herramientas.
  • Costos de distribución.
  • Mano de obra directa.
  • Energía eléctrica.

La clave es tener precios unitarios

¿Sabe usted cuánto le cuesta fundir un metro cúbico de cemento? Llegar a ese valor no es simplemente calcular el cemento y la mano de obra, adicional a eso, usted deberá tener en cuenta: el material, las herramientas, los equipos, sus gastos administrativos e impuestos.

Por ejemplo: Para realizar una estructura en concreto que corresponde a una resistencia de 3000psi, se necesita:

1. Materiales: Es importante conocer el proyecto a profundidad y leer los planos correctamente, de lo contrario puede haber diferencias entre las cantidades de materiales comprados y los realmente requeridos. Si sobra material es pérdida de dinero, si falta material tendrá que abastecerse nuevamente y perderá tiempo, que al final también es dinero.

2. Mano de obra: El costo de la mano de obra para diferentes especialidades cambia, por eso es importante saber muy bien cuántos trabajadores requerirá en cada fase del proceso constructivo.

3. Herramientas y equipos: Generalmente se da una mezcla entre herramientas y equipos alquilados y propios. Para el alquiler es clave pronosticar muy bien los días a alquilar los equipos para no tenerlos almacenados sin uso. Recuerde que los equipos propios se desgastan y a cada proyecto le debe cargar un valor que represente ese desgaste.

4. Gastos administrativos e impuestos: Retención en la fuente, ICA, IVA, Reteiva y un porcentaje de los costos administrativos asignados a ese proyecto. Es un trabajo que es mejor realizar de la mano de un asesor financiero, muchos valores deben ser calculados con precisión para no tener sorpresas al final del proyecto.

Errores de este ejercicio

Algunos de los errores en que usted puede caer al hacer los Análisis de Precios Unitarios pueden ser:

  1. No conocer los procesos.
  2. No medircon exactitud.
  3. No conocer los costos de la zona.
  4. No incluir el desperdicio.
  5. No incluir el costo de financiación.
  6. No incluir herramienta menor.

Recuerde que por obvios que parezcan, deben ser tenidos en cuenta, pues aquí se reflejará el éxito del proceso.

Ya costeé, ¿ahora qué hago?

Después de saber a usted cuánto le cuesta hacer algo, ahora tendrá que conocer qué porcentaje o cuánto quiere ganarse por ejecutar esa obra, pero también puede necesitar saber cuál es el valor mínimo para no ganar ni perder al hacer el proyecto; conociendo esas dos cosas es muy difícil que usted haga una oferta comercial en la que su empresa se vea sometida a tener un riesgo financiero.

A continuación, les daremos a conocer dos indicadores que serán claves para calcular.

Realizando estos cálculos usted podrá saber si el margen de contribución es negativo, lo cual quiere decir que está teniendo pérdidas y que no tiene un equilibrio; o por el contrario, de ser positivo quiere decir que está llevando todo de manera organizada y está teniendo rentabilidad en la operación.

¡A la Obra Maestros, a hacer cuentas!

Te puede interesar

Camacol alerta respecto al precio del hierro y del acero

El gremio de la construcción – CAMACOL, alertó por el exuberante aumento del precio del …

2 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *