Consejos para un emboquillamiento perfecto

La aplicación de este producto es clave para la instalación final de los revestimientos. Aprenda a escoger la boquilla ideal de tal forma que su trabajo luzca impecable.

Por Sebastián Aguirre Eastman

No será un trabajo perfecto si entre baldosa y baldosa el revestimiento en las juntas luce un relleno bien hecho. Por eso, le compartimos los siguientes consejos que le serán muy útiles en su labor.

1. ¿Qué es la boquilla?

Es un mortero, al igual que el pegante, y está compuesto por cemento, arena, aditivos y colores. Su resistencia final la alcanza a los 28 días, aunque si tiene más agua de la que requiere la perderá.

Como este es el toque final de la instalación, debe lucir impecable. Su función es rellenar las juntas (de colocación, de expansión y perimetrales) entre los revestimientos. El tamaño de las juntas debe ir desde los 2 hasta los 15 milímetros, debido a esto no es recomendable que se instalen revestimientos si ese espacio es inferior.

Su instalación evita la presencia de bichos y bacterias y la humedad en el piso.

2. Los tipos de boquillas

Hay dos tipos según su composición química: las cementicias y las epóxicas.

Cementicias

Están hechas a base de cemento, lo cual les da un mayor nivel de porosidad, no son tan impermeables y ensucian más durante su instalación. Son ideales para lugares que no están tan expuestos a químicos, bacterias y polvo.

Las epóxicas

Son fabricadas a base de resina y agregados, son más impermeables y tienen mayor capacidad de sellamiento. Son además resistentes a manchas, calor, químicos e intemperie. Recomendadas para clínicas, laboratorios, consultorios, centros comerciales y cocinas industriales.

También hay boquillas de acuerdo a su fabricación: las que son hechas en fábrica y en la obra (lechada). Las primeras permiten mayor expansión o dilatación de los revestimientos, están compuestas por aditivos tipo látex, que da adherencia al porcelanato y al cristanac, y son de mayor calidad, además que si preparación es más sencilla con variedad de colores.

Las hechas en obra contienen cemento blanco, dióxido de titanio o blanco de zinc, que evita que la boquilla se vuelva amarilla. Como es cemento rígido se puede cuartear y no deja que los revestimientos se muevan. Si se mezclan con exceso de agua pierden resistencia, y solo vienen en color blanco. De paso no se adhieren al vidrio.

3. Cómo elegir la boquilla ideal

Tiene que tener en cuenta el tamaño de la junta (que puede ir de 1 a 12 mm) y qué tanta higiene desee (puede ser básico, medio o extremo. Hidrófugo, que evita la humedad o las filtraciones de agua, y oleófugo, que protege contra manchas y tiene base agua y base solvente).

Para el nivel básico, debe ser una boquilla con protección antihongos. Para el medio, que tenga protección antihongos más oleófuga e hidrófuga, y el nivel extremo una boquilla epóxica con sellado para repeler las manchas.

4. Cómo aplicar la boquillas

  • Retire con un rascador el exceso de pegante que hay entre las juntas.
  • Agregue el producto al agua (tres partes de la boquilla por una de agua) y mezcle por cinco minutos.
  • Extienda la boquilla con una espátula de caucho.
  • Limpie el sobrante con una esponja húmeda, y limpie al final con una esponja o estopa limpia y seca.

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